Aguas de San Joaquín, un manantial salmantino con el sello Tierra de Sabor
Tierra de Sabor ampara productos naturales, con tradición y con una clara orientación a la calidad. Todos estos requisitos los cumple Aguas de San Joaquín, un agua mineral natural y pura que brota de un manantial en Valdunciel (Salamanca) a más de 100 metros de profundidad.
Situado en la finca de San Joaquín de Huelmos, en plena Vía de la Plata, en el término municipal de Valdunciel en Salamanca, un manantial brota desde una profundidad de 100 metros. De allí se extrae un agua mineral natural pura amparada bajo el sello gastronómico de Castilla y León, Tierra de Sabor, que se procesa y embotella para llegar a nuestras casas con la marca San Joaquín.
El hecho de brotar a una profundidad de más de 100 metros garantiza la protección del agua contra los riesgos de contaminación, la hace bacteriológicamente sana y con una composición constante en minerales y otros componentes, lo que le otorga propiedades beneficiosas para la salud. Estas propiedades se mantienen intactas al envasar este agua mineral natural, por eso no necesita ningún tratamiento de desinfección ni filtrado doméstico para su consumo. Es un agua inimitable, con gran valor y pura en estado natural.
Diferentes embotellados de Aguas de San Joaquín
Su contenido mineral global en sales disueltas permite clasificarla como agua de mineralización débil, por ello se recomienda para la preparación de alimentos infantiles. Además debido a su bajo contenido en sodio es apta para dietas pobres en este mineral que benefician a quienes sufren alteraciones renales, hipertensión o retención de líquidos, y a los bebés y personas mayores.
Gracias a la información de su etiquetado podemos comprobar qué agua estamos consumiendo y que componentes inalterables lleva. Además si la utilizamos para alimentación infantil, no es necesario hervirla ya que es pura desde su origen, y su pureza se mantiene intacta durante el primer año una vez envasada.